miércoles, 2 de octubre de 2013

Exposición de Bonsáis en Intercaza 2013

Con motivo de la celebración de la Muestra Intercaza 2013, la organización de la misma se puso en contacto con nosotros para pedirnos nuestra la colaboración en esta Feria de la Naturaleza y el Ocio, de tanto prestigio y repercusión en nuestra provincia y fuera de ella. 
Dado que nuestra afición no deja de estar relacionada con la Naturaleza, nos pareció muy adecuada nuestra participación en este encuentro cinegético y nos pusimos manos a la obra.

Allí estábamos nosotros y una pequeña representación de nuestras delicadas creaciones, los días 27, 28 y 29 de septiembre en el Parque Joyero cordobés, que es el lugar donde ha tenido su espacio esta Muestra.



La verdad es que la experiencia ha sido muy enriquecedora para nosotros porque -como me comentaba un compañero- el público que hemos tenido en esta exposición ha sido algo diferente a lo que estábamos acostumbrados a ver. Normalmente, cuando nos visitan en las diferentes exposiciones que desarrollamos habitualmente, solemos encontraros un público que viene expresamente buscando los bonsáis o son aficionados a los mismos, sin embargo, en esta ocasión "el público no esperaba vernos allí" y nos hemos llevado la inmensa alegría de ser testigos de una cálida acogida en general, que nos ha hecho quedar muy satisfechos de nuestra participación.

Comienzo poniéndoos un plano general de los árboles. No han sido muchos, solo un total de 21 ejemplares, porque el espacio que nos habían reservado era pequeño, pero aún así ha sido posible lucir nuestros árboles de forma elegante y en un lugar privilegiado.




Y ahora una visión individual de los verdaderos protagonistas: Los árboles.

 Pyracantha coccigea, propiedad de Rafael Escribano. Cargada de frutos y la nota de color en la muestra.


 Serissa phoetida, propiedad de May Martínez. El árbol de las mil estrellas.





Ulmus minor, propiedad de Ángel Montañés. Un olmo doble tronco con una progresión magnífica.


Celtis australis, propiedad de David García. La aportación de nuestro particular "montro".


 Acer buergeranium, propiedad de May Martínez. Enraizado en piedra, de esas cositas pequeñas que tanto nos gustan.


 Expositor de mames:

  • Pinus pentaphila, propiedad de Rafael Escribano.
  • Punica granatum, propiedad de May Martínez. Con su granada en proporción.
  • Gradenis jasminoides, propiedad de Rafael Escribano.
  • Punica granatum, propiedad de Rafael Robles. Cargadito de granadas, tamaño mini.
  • Ficus carica, propiedad de May Martínez.



Rosmarinus officinalis, propiedad de Fernando García. Uno de los árboles más comentados.


Pinus pentaphila, propiedad de Rafael escribano. Imponente pino con una corteza magnífica.


Ginkgo biloba, propiedad de Rafael Robles. Dando muestras del otoño en el que nos adentramos.


Junípero chinensis itoigawa, propiedad de Fernando García. La elegancia de los juníperos bien trabajados.


Cydonia oblonga, propiedad de Luis Palomero. Este membrillero ha sido el "peral" más tocado, con diferencia. La sensación de la Expo.



Ulmus minor, propiedad de Antonio Molero. Un árbol muy comentado por su estilo cascada.


Junipero chinensis, propiedad de Rafael Pérez. Precioso junípero y preciosa evolución, a fuego lento.



Olea europaea, propiedad de Raúl Fernández. Un olivo creado autodidácticamente por uno de nuestros recientes asociados.









Duranta repens, propiedad de May Martínez. Un árbol muy especial para su dueña.


Ligustrum sinensis, propiedad de Antonio Millán. Otro de los grandes de la ACB.



Bueno, eso ha sido todo. No ha sido una de las exposiciones más extensas en participación, por no depender de nosotros esta cuestión, pero al menos hemos intentado dar variedad en estilos y especies.

Esperamos que os haya gustado, nosotros lo hemos disfrutado enormemente.
Un abrazo.

¡¡Hasta la próxima entrega!!

Reportera dicharachera: May martínez
Fotos: May Martínez.




domingo, 22 de septiembre de 2013

Miguel Ángel González Estudio Bonsái

Recientemente la ACB ha adquirido un compromiso de colaboración con Miguel Ángel González para la realización de un programa de formación de nuestros asociados. 
Dicho compromiso se extenderá a lo largo de los próximos tres años y fruto de este esfuerzo y trabajo, los asistentes a dicha Escuela recibirán la acreditación por parte del Maestro Kunio Kobayashi, quien tiene reconocida esta Escuela.
Los talleres están diseñados de forma que se incluyen tanto clases teóricas como prácticas para hacer más ameno y completo el aprendizaje de las jóvenes promesas.
Aquí os dejamos las primeras imágenes de lo que ha sido el primer taller, al cual han asistido 11 participantes y en el que se han visto árboles con un grado de formación más que aceptable.












Prometemos teneros al día de esta actividad.
Saludos


Reportera dicharachera: May Martínez
Fotos: Luis Palomero

miércoles, 4 de septiembre de 2013

TALLER CON SEBASTIÁN FERNÁNDEZ, HOMENAJE A MIGUEL TORRES AVISBAL

El domingo 4 de Agosto, los miembros de la ACB hemos tenido la oportunidad de realizar un taller con Sebastián Fernández, propietario de Bonsái Haiku y conocido sobradamente por todos los aficionados al bonsái.
Este taller, realizado en el aula Celestino Mutis del Real Jardín Botánico de Córdoba, a cuyos responsables agradecemos una vez más su colaboración, ha sido muy especial por varios motivos, uno de ellos las fechas de realización. Somos pocos los aficionados que nos atrevemos a trabajar los árboles en los meses de verano, desaprovechando con ello la oportunidad de profundizar en el modelado y el diseño de nuestros bonsáis, perdiendo un tiempo precioso que bien utilizado puede ayudar a aumentar la belleza y madurez de nuestros proyectos.
Y el más importante sin duda, el hecho de que se ha realizado de forma altruista por parte de Sebastián, quien insistió en hacerlo como forma de homenaje a Miguel Torres Avisbal.


Comenzó Sebastián explicando el por qué de este homenaje, nos contó como conoció a Miguel cuando fue  invitado para realizar la demostración en la XI Exposición de Primavera, celebrada en el año 1999 en el Palacio de la Merced, y del ofrecimiento de colaboración que éste le hizo.

Como consecuencia de aquello, cuando Miguel viajó pocos meses después a Japón, Sebastián le encargó que le trajese un membrillero japonés  de la variedad toyonishiki. Este membrillero presenta la particularidad de producir flores de distintos colores en la misma planta. En Bonsái Haiku llevaban tiempo intentando conseguirla sin lograrlo.

Miguel cumplió el encargo, para lo que se desplazó expresamente a la ciudad de Omiya, a Mansei-en, el vivero de Saburo Kato donde compró un pequeño bonsái de esa especie y se lo trajo. De el provienen los ejemplares que actualmente cultiva Sebastián.

Contaba Sebastián todo esto para destacar las cualidades de bondad y generosidad de alguien que, sin apenas conocerlo, se esforzó y preocupó por cumplir el ofrecimiento que le hizo, aún cuando ello le supuso trastornos y molestias. Cualidades por otro lado de sobra conocidas por todos cuantos tuvimos la suerte de conocer a Miguel.


Dado el alto número de participantes, mas de quince y que no se había marcado un nivel de conocimientos mínimos, al iniciar el trabajo, se planteó el taller analizando las distintas especies aportadas, ya que se entendía que de esta forma las técnicas y cuidados indicados servirían de ayuda y guía para todos los presentes y que así sería mas dinámico el trabajo, y productivo el tiempo empleado que haciéndolo individualmente.

Se comenzó con los arces trífidos japoneses, analizando el estado de salud de algunos de los ejemplares, señalando Sebastián las carencias que presentaban y la forma de corregirlas.

También indicó las técnicas de cultivo y modelado, incluyendo poda, alambrado, pinzado, tipos de sustratos  y abonado, que era necesario aplicar.



Diseño y modelado de ramas.



     Análisis y decisión del frente.


                               

Poda de estructura.


                            Zona de Injerto de aproximación.                       


Rama posicionada con alambre.


Injerto de aproximación finalizado.




 Injerto mediante taladrado del tronco.

         Una vez dado por concluido el trabajo con los arces y tras el almuerzo, se continuó el taller analizando y trabajando los olivos y acebuches, entre ellos un ullastre mallorquín.



La metodología empleada fue la misma, estudio de los ejemplares aportados y aplicación de las técnicas de modelado adecuadas a cada uno de ellos.









A continuación se analizaron otras especies, como el pino de la imagen, cuyo injerto excesivamente alto impide su modelado como bonsái, ya que no puede disimularse y solo se irá agravando con el tiempo. 

Sebastián aprovechó este caso para aconsejar sobre las características que se deben buscar al comprar prebonsái, nebaris y troncos naturales y una ramificación lo más compacta posible, huyendo del producto comercial cuyo único criterio de producción es la rentabilidad económica, sin tener en cuenta la calidad.


Este haya mostraba evidentes signos de debilidad, por lo que se desistió de hacerle trabajo alguno. Sebastián hizo hincapié en que la primera condición para modelar un bonsái, es que se encuentre fuerte y sano, ya que de lo contrario no se consigue nada más que poner riesgo no solo la estructura del árbol, sino su propia supervivencia.

    

A este olmo le sobraba volumen de copa, si bien su estructura era correcta, se encontraba oculta bajo una gran maraña de ramas.

         En palabras de Sebastián  “en estas especies caducas, se trabaja no solo a la rama terciaría, sino que se va más allá, se trabaja pensando incluso en cada hoja, no se pueden podar como si fuesen setos”.



A esta higuera se le cambió el frente para hacerla más ligera y dinámica.



Hubo alguna otra especie más, pero baste como resumen decir que fueron más de diez horas de intenso y ameno trabajo con este gran profesional, al que todos quedamos reconocidos tanto por su labor, como por el detalle de honrar la memoria de nuestro querido amigo Miguel Torres Avisbal. El futuro traerá nuevas colaboraciones entre Bonsái Haiku y la Asociación Cordobesa de Bonsái.

         Nuestro agradecimiento sincero también a Mª José, la esposa de Sebastián por la paciencia mostrada con todos nosotros y aguantar a esta panda de bonsaineros locos que con unas tijeras en las manos y una planta sobre la mesa, pierden la noción del tiempo.

Saludos y hasta la próxima entrega.


Texto y fotos: Pepe Zamorano
Montaje: May Martínez