Tras las necesarias presentaciones, se comenzó el trabajo sobre un quejigo, propiedad de Rafael Escribano.
Os pongo unas imágenes del árbol antes de empazar el trabajo.
Digna de destacar es la corteza que presenta este quejigo centenario.
Una vez eliminados todos los brotes mal colocados y que no servían para el diseño, se comenzó con el defoliado de la primera rama para así poder ir alambrando y posicionando.
Para el dificilísimo y minucioso trabajo de defoliado fui requerida un poco a traición, la verdad sea dicha, y me convertí en ayudante improvisada....
Mientras tanto, Juan Antonio iba dando las indicaciones necesarias para ir avanzando en el diseño final del árbol y los asistentes, entusiasmados iban preguntando sus dudas..... yo a lo mío...quitar hojitas....
Finalmente, fueron muchos los voluntarios que accedieron a echar una mano para terminar de defoliar el árbol y así pude aprovechar para escaparme y seguir haciendo fotos, pero no se notó, jeje...
A pesar de que la demo ya había terminado, Juan Antonio volvió a coger el árbol por la tarde "off the record" para concluirlo, pues por la mañana había sido imposible terminarlo, dado el trabajo que requería.
Y foto feliz del satisfecho demostrador y su trabajo inmortalizado.
Muchas gracias a nuestro querido profesor por darnos una vez más una lección magistral sobre el noble arte del bonsái. Y muchas gracias a los asistentes que quisieron acompañarnos a pesar de lo desapacible que estuvo el día.
Saludos.
Reportera dicharachera: May Martínez
Fotos: May Martínez






























































