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miércoles, 1 de diciembre de 2010

Molino de Martos


En esta ocasión, he rescatado un reportaje que realicé el año pasado en Bonsaisur, para mostraros una exposición de bonsáis que tuvo lugar en abril de 2009. Merece la pena no sólo por la calidad de sus árboles, sino por el bello lugar en el que se realizó. El Molino de Martos es uno de esos rincones de ensueño que tiene nuestra preciosa ciudad.

Habréis de disculpar la calidad de las fotos pero entre que están hechas con el móvil, y que los árboles estaban situados la mayoría a contraluz, bueno no han salido muy bien.

Sobre el lugar de la exposición:

El Molino de Martos se encuentra ubicado junto a la Puerta que históricamente llevaba su nombre. Siendo el más grande de los varios molinos que se disponen en la ribera.

Es de época medieval y su funcionamiento esta constatado desde el siglo IX. Construido a base de sillares de piedra, se articula en tres salas claramente diferenciadas.

El Jardín Botánico, integra este Molino como parte de su patrimonio etnológico y etnobotánico ayudando así a la interpretación de la historia a través de la cultura, la gestión del agua y la tradición en el uso de las plantas.








































Esto ha sido todo, espero que os haya gustado.
Un saludo.

Fotos: May Martínez
Reportera dicharachera: May Martínez

jueves, 7 de octubre de 2010

Ikebana. La Flor y la Vida.


Queridos lectores:
Hoy nos toca hablar del Arte Floral Japonés, también conocido como Ikebana.
He recopilado alguna información sobre este tema, para intentar acercaros a este bello y relajante arte.
Comenzaremos por una breve introducción sobre su origen.




El Camino de las Flores, del japonés Kado, donde Ka tiene el mismo sentido que Hana (flor) y Do significa camino, es como originalmente se conocía en Japón el arte de los Arreglos Florales o Ikebana.



La palabra Ikebana deriva de Ikeru (hacer vivir, llegar a la esencia de algo) y Hana, flor, (que se pronuncia como bana). Ikebana quiere decir: «dar vida a la flor», «vivificar las flores», expresión muy utilizada por las Academias Sanguetsu. En el contexto oriental, la palabra flor (Hana) incluye toda especie de plantas: ramas, hojas, hierbas, raíz, musgo, etc. Todo esta incluido en esta idea de vivificación floral.

La presencia de flores transforma un ambiente, modifica a las personas, vitaliza toda la atmósfera. Es como si su espíritu lo penetrara todo. La convivencia con las flores perfuma la naturaleza humana.

SU ORIGEN RELIGIOSO

El Arte Floral nació en Oriente, con el propósito de expresar ciertos conceptos filosóficos de la religión budista. Todo lleva a creer que su cuna fue la antigua India. La tradición nos habla de monjes hindúes que fueron los primeros en recoger cuidadosamente las flores dañadas por ventiscas o marchitas por el calor para cuidarlas, en un intento de mantenerlas vivas.



En los templos budistas se colocaban delante de la imagen sagrada del Buda ofrendasde ramos y flores simples, o miniaturas de jardines en recipientes de bronce. Pero el sentimiento presente en estas ofrendas comenzó a expresarse en la manera en que eran colocadas las flores. La rama central y más alta apuntaba hacia el cielo; al lado de ese núcleo se agrupaban los otros tallos, a derecha e izquierda, de forma simétrica, y un tercer grupode tallos más bajos alrededor del centro servían de soporte para mantener la unión del conjunto.

SU HISTORIA

El primitivo arte de los Arreglos Florales, que los monjes budistas ofrecían como sacrificios o como regalos honoríficos en los templos, se radicó en Japón, donde fue desarrollándose, diversificando sus reglas y creando nuevos estilos. Este desarrollose debe al espíritu artístico y a la simplicidad y sensibilidad del pueblo japonés en relación al medio ambiente y a las plantas, cuidadas y protegidas con mucho celo y respeto. También contribuyó la inmensa variedad de flores existentes en ese país, hoy conocido como el «jardín del mundo», o el «país de las flores».

Fue en los inicios del siglo VII cuando este arte llegó a Japón, a través de Chinay de Corea, casi simultáneamente al budismo, cuando el príncipe Shotoku Taishi envió la primera misión japonesa a China que trajo libros clásicos, obras de arte y enseñanzas sobre la «Ceremonia del té», el «Tiro con arco» y el «Arte floral».



Entre los siglos VI y XV se crearon muchos estilos, como el Kenka, cuyos arreglos se ofrecían a los dioses, a Buda y a los seres queridos que ya no estaban en nuestro mundo. Otro estilo fue el Rikkwa, que significa flores erectas, por colocarse con precisión vertical como elevándose al cielo, como oraciones materializadas. Era un estilo con clase, austero, difícil, hecho en jarrones chinos y practicado sólo por los monjes y nobles. Se usaba para adornar los altares y ocasionalmente los palacios. El más reciente estilo, el «Sangetsu», fue creado por Mokiti Okada.

El procesode popularización del Ikebana tuvo su inicio en el s. XVII, pero sólo a finales del siglo XIX se abrieron las primeras escuelas que permitieron el acceso a las mujeres (hasta entonces era practicado sólo por hombres).

LA TRANSMISIÓN DE LA ENSEÑANZA

Durante varios siglos, este arte fue transmitido en la práctica de maestro a discípulo, de manera oral, con pocas palabras, o a través de gestos mudos. Las enseñanzas eran guardadas en el más absoluto secreto, no sólo con respecto a los contenidos puramente espirituales, sino también respecto a las técnicas especiales, como por ejemplo los diversos medios para prolongar la vida de las plantas. En Oriente siempre se valoró la comunicación en silencio, la transmisión de corazón a corazón, con la intención oculta de no permitir que el discípulo aprendiese una lección de «memoria», sino que descubriese el espíritu del arreglo floral por su propia experiencia.



Tal vez ésta sea la razón por la que existen tan pocos textos sobre el Arte Floral y, además, normalmente se limitan a ilustraciones o sugerencias prácticas. En el siglo XVI se publicó el primer libro, que era prácticamente un código, en el que se enumeraban las cualidades fundamentales para aprender el verdadero Ikebana: paciencia, concentración, carácter, serenidad y espíritu dirigido simultáneamente hacia Dios y hacia la Humanidad.

Este sigilo fue quebrado en la actualidad con la publicación de una voluminosa obra ilustrada sobre el Ikebana, en cuatro volúmenes, del Maestro D. B. Takeda, pues él opina que el hecho de ser divulgados los conocimientos no perjudica el espíritu de la doctrina.



Pero pese a su empeño de exponer lo fundamental de las enseñanzas del Arte Floral, no consiguió transmitirlo de manera que pudiera ser asimilado enteramente de forma racional, pues tropieza en un límite allí donde se aproxima a la esencia, a la última instancia, aquel punto en el que nada más puede ser dicho ni enseñado, sólo vivido. Y no se puede aprender aquello que no se sintió y no se vivió. La verdadera enseñanza no puede ser expresada con palabras. Como dice Lao Tsé: «Aquel que habla, no sabe; aquel que sabe, no habla».

Así sucede particularmente con el arte oriental, ya sea con los arreglos florales, la pintura o el arte del arco, pues presuponen no sólo talento artístico, sino principalmente una actitud espiritual, adquirida a través de largos años de prácticas de concentración.



Según palabras del Maestro Bokuyo Takeda:

* El hombre y la planta son mortales y mutables; el significado y la esencia del arreglo floral son eternos.

* Se debe buscar la forma exterior a partir del interior.

* El material usado no tiene importancia. Sólo el pensamiento correcto conduce a Dios; se deben ofrecer sacrificios teniéndolo en mente.

* La belleza, unida a la virtud, es poderosa.

* La simple belleza no lleva a nada; ella sólo se completa en unísono con el sentimiento verdadero».

* El correcto trabajo con las flores sutiliza la personalidad.

* Reine en su casa con paz, autocontrol y justicia.

* Siga de modo obediente la autoridad y a sus padres.

* No sea negligente en el hogar ni en la profesión.

* Cultive la amistad con sinceridad y nobleza de sentimientos.

EL SIMBOLISMO DE LAS LÍNEAS O EL PRINCIPIO DEL TRES

El principio del tres, que constituye la base del Arreglo Floral, tiene su origen en el budismo.

Es un principio espiritual con un significado cósmico. Se representa por tres líneas maestras, definidas con ramas y hojas, que dan la forma de lo que se quiere expresar con el arreglo. De la armonía y equilibrio de estas tres ramas principales depende la belleza del conjunto.

Existen variaciones sobre el simbolismo del tres. Una de las versiones considera los tres principios:

* Zen (cielo, el ramo más alto).

* Jin (hombre, el ramo medio).

* Tchi (tierra, el ramo más bajo).

Según esta versión, el hombre está situado entre el cielo y la tierra. Recibe su alimento espiritual del cielo y su soporte son las raíces terrestres, de modo que al mismo tiempoes uno con el Corazón Universal y con el Fundamento Primordial, y vive a partir de su propio centro, que para él equivale al centro del mundo. Nuestra individualidad sintetiza la verdad del cielo. La fuerza que hace crecer las flores es la misma que conduce el arreglo floral.



El discípulo de Ikebana debe trabajar hasta conseguir la armonía de estos tres principios: la unión del corazón de la flor con el corazón del hombre y el corazón del Universo, que son una misma cosa. De este modo vivirán en comunión esencial con la planta y con todo el Universo.

Otra versión, adoptada por la academia Sangetsu, de vivificación floral en relación al simbolismo del tres, considera que el Sol, la Luna y la Tierra son las fuentes de energía que garantizan la vida de todo lo manifestado en nuestro planeta.

EL AMBIENTE Y LOS REQUISITOS

En el ambiente donde se realiza el Arte de las Flores debe mantenerse una rigurosa vigilancia del orden, de la limpieza, del silencio y de la quietud, pues en su origen, el recinto donde se hacían los arreglos florales era sagrado, concepto que se mantiene hasta hoy. Por más simple que sea el recinto, éste queda consagrado a través del arreglo floral, si éste se hace con «verdadero espíritu». Debe evitarse cada ruido innecesario, cada movimiento brusco, y las plantas y herramientas deben manipularse en un silencio casi absoluto.



Como el principal requisito es la unión con el corazón de la flor, es natural que no se converse durante el trabajo y toda agitación esté prohibida. El principiante se ve así obligado a prestar atención al corazón de la flor. En primer lugar, para tocarla de forma correcta y en segundo lugar para vivir con naturalidad en su propio corazón.

La concentración es una condición indispensable para disponer las flores con calma interior. Además, el discípulo debe aprender a ser humilde y aceptar cuantas veces fuese necesario el rechazo por parte del Maestro del trabajo realizado, pues así aprenderá a tomar conciencia de sus errores. Además, la concentración es fundamental en cualquiera de las expresiones del arte japonés, como el Teatro No, el Arco y la Flecha o la Ceremonia del Té.

LA TÉCNICA

Los métodos más antiguos del arreglo floral, por ejemplo el Rikkwa, con plantas moldeadas en cajas de arena y colocadas en los salones o jardines de los templos, se fueron modificando y embelleciéndose con el correr del tiempo.



Hoy la forma triangular se mantiene como patrón básico, aunque permite en estadios más avanzados la técnica de la simplificación, que utiliza sólo dos líneas: el Jitsu (Sol) y el Tchi (Tierra). En la fase de perfeccionamiento el arreglo floral se va tornando cada vez más simple, pudiendo llegar a hacerse con una sola flor.

En el modelo triangular básico, tenemos las siguientes variaciones:

1. Moribana. Forma de arreglo que utiliza floreros bajos y anchos. Con un soporte para fijar las flores, puede reproducir paisajes. Esta es su estructura y modelo básico.

2. Nageire. Es la forma de arreglo que usa floreros altos y cilíndricos. Esta es su estructura y modelo básico.

En cualquiera de estas variaciones, conforme sea la inclinación del triángulo, el arreglo puede ser vertical, oblicuo, horizontal o colgante, como muestran las ilustraciones anexas.

REGLAS BÁSICAS DE LA ACADEMIA SANGETSU:

1. Vivificar con naturalidad: no forzar nunca las flores, realzar sus características y obedecer la naturaleza de cada planta. Usar preferentemente las flores de la estación.

2. Vivificar inmediatamente: después del corte de la flor, manipularla lo menos posible, de lo contrario perderá su vitalidad.

3. Vivificar las flores pensando en la armonía: hacer el arreglo considerando el local donde va a ser colocado, los muebles, el colorde las paredes. La flor, el florero y el ambiente deben estar en armonía, para realzar el valor artístico del Ikebana.



Como todo arte verdadero, el Arte Floral también tiene dos aspectos: el metafísico y el práctico, el suprarracional y el racional. La técnica del Ikebana consiste en escoger las flores, el florero, ser hábil en el manejo de las herramientas, en las proporciones armónicas del arreglo y del florero, en los ángulos de inclinación. Pero la mera maestría técnica no satisface. No nos permite entrar en el misterio del arte, en nuestro propio misterio, más allá de la técnica.



La propia vida es un arte, y para eso no basta una buena técnica del buen vivir. Es necesario comprender su significado, sus misterios. En lo profundo de nuestra conciencia hay Algo que aguarda ser descubierto. Tal vez sea hacia allí hacia donde nos lleva el «Camino de las flores».

Bibliografía

•El Zen en el arte de la ceremonia de las flores, Gusty L. Herrigel. Ed. Pensamiento
•Revistas especializadas de Ikebana, Academia Sangetsu.
Zelma D. Costa

Fuente:http://www.monografias.com

Reportera dicharachera: May Martínez

domingo, 16 de mayo de 2010

Paseos por Córdoba. Los Patios.


Os invito a pasar un agradable rato de visita por los Patios Cordobeses.
Antes de visitarlos, algo de literatura para que podáis entender el sentido del certamen.
Esta es una tradición única en el mundo, aunque, por desgracia, muy difícil de conservar.
Se basa en las características de la forma de vida cordobesa, en casas con patios y balcones ajardinados, en los que el elemento decorativo son las flores.
El Concurso de Patios se celebra durante el segundo y a veces el tercer fin de semana de mayo.
Alrededor de cuarenta patios abren sus puertas al visitante, que, provisto de un listado que se facilita en las oficinas de turismo, hoteles y en los propios patios, averigua cuáles están abiertos y el lugar donde se ubican.

Recorrer los patios durante el día, y disfrutarlos a la caída de la tarde, entre el olor al jazmín y al azahar de los naranjos, la música flamenca y la conversación de los amigos es una experiencia única.

Los barrios de la Axerquía, San Agustín y San Basilio cuentan con patios afamados, que los cordobeses vuelven a visitar año tras año, pues tanta belleza no es cosa que se consiga en un día.

En las zonas más animadas, especialmente de San Basilio -el barrio del Alcázar Viejo- se permite la instalación de bares y música. La Asociación de Amigos de los Patios realiza una labor de recuperación de viejas casas, que remoza y, una vez acondicionados sus patios abre al público durante la celebración del Festival de los Patios.

TIPOS DE PATIOS

Existen dos tipos claros de patios.

Un primero de casa unifamiliar donde las estancias se distribuyen alrededor de este. Suele estar enclaustrado y el suelo es enlosado o de mosaico empedrado.

Un segundo, de casa de vecinos, hoy en día menos populares, desde donde se accede a las viviendas. Suele tener dos plantas, con lo que el patio se enriquece con balcones corridos, escalera y tejadillo. Los suelos suelen ser empedrados. Es frecuente el pozo en lugar de la fuente y lavadero común.

¿DÓNDE SE UBICAN?

El barrio más característico es el del Alcázar Viejo, entre el Alcázar y la parroquia de San Basilio, aunque también los encontramos por el barrio de Santa Marina, alrededor de San Lorenzo y la Magdalena.
En el entorno de la Mezquita Catedral, el barrio de la judería presenta también ejemplos de gran belleza y antigüedad.
El exponente más bello lo encontramos en el Palacio de Viana, que ofrece doce patios diferentes.

Comenzamos con un patio emblemático en Córdoba, situado en el barrio de San Basilio y sobre el que recaen premios año tras año.





Continuamos en el mismo barrio en el Patio que acoge la sede de Los Amigos de los Patios Cordobeses.



Cambiamos de barrio y nos vamos a San Agustín y sus alrededores. El primero que nos encontramos está en la calle Ocaña, frente a las "Beatillas", una taberna típica cordobesa donde obligadamente hay que parar a reponer fuerzas.





Continuamos por la calle Parras donde encontramos también un patio auténtico de vecinos pero que actualmente es una vivienda unifamiliar. Según me contaba la dueña, este patio conserva todo igual que antaño excepto el empedrado del suelo que fue sustituido por materiales modernos para facilitar su limpieza. Muy bonito y bien cuidado.




El cuarto de pilas, no hay detalle que no te haga desviar su atención sobre él. Una auténtica preciosidad.



Seguimos aún en la calle Parras donde nos encontramos un patio tan exuberante en vegetación que apenas se vislumbran las distintas estructuras arquitectónicas de la vivienda.






Habéis visto que especie tan rara de "gitanillas".....



Y esta otra????


Todavía en la misma calle, pues nos encontramos tres patios en ella, a cual más bello y bien cuidado.








Llegado a este punto, nos vamos a detener algo más, la ocasión lo merece. Os invito a visitar el patio cordobés por excelencia, en la calle Marroquíes, del barrio de Santa Marina. Lo avala los premios que año tras año recopila. Como no podía ser de otra manera, este año, de nuevo se lleva el primer premio de arquitectura antigua.
Como peculiaridad os diré que es el único patio en el que aún viven los vecinos en sus habitaciones entorno a unas zonas centrales en el recinto que utilizaban comunitariamente.


La cocina, qué me decís de ella. No le faltan detalles, la han conservado como antiguamente.

A las habitaciones se accede por pasillos engalanados. Son los propios vecinos quienes cuidan y miman con esmero este patio para mostrárnoslo así a todo el que quiera mirar y admirar, una vez al año. Reconozco que es el que más me gusta, no me canso de visitarlo año tras año.

No hay un rincón que no inspire algo especial. Cada reja, cada espacio, cada ventana, cada maceta......


Por unos estrechos pasillos nos vamos adentrando en el corazón de este patio.


Los retretes, muy bien cuidados y aseados a pesar de los años.

Pasillos de distribución central

Cuarto lavadero, donde las vecinas lavaban sus ropas entre confidencias y alguna que otra pelea, según me contaba una de las vecinas.





Una auténtica "Singer" propiedad de una de las vecinas. Me imagino a la abuelita cosiendo cada tarde en este rincón.


Entrada a una de las viviendas.



En algunas de estas habitaciones se han instalado pequeños comercios artesanales para sufragar los gastos del mantenimiento del patio.




Una ventana cualquiera...

Mirad, con esta "regadera artesanal" se riegan una tras otra todas las macetas del patio, os imagináis cuánto se tarda?????





Definitivamente....me quedo con este patio, no lo puedo evitar, me inspira múltiples sensaciones agradables y evocadoras.

Calle Mayor de Santa Marina. Un edificio moderno de vecinos con pasillos centrales de distribución de los bloques, que han sido cuidados por los propios vecinos y que este año exponen al público.
Segundo premio de arquitectura moderna, en la calle Pastora.



Detalles no le faltan a este patio como podéis comprobar.

¿Os acordáis de la "Pijuán"?

Por no faltar, no faltaba ni una pequeña capillita en el patio, mezcla de tradición y vocación, supongo.

Este patio es auténtico además de viejísimo, conserva el suelo empedrado y está situado en la calle San Juan de Palomares. Según me estuvieron explicando, este año se reabría después de algunos otros sin hacerlo pues los ancianitos que lo cuidaban fallecieron. Este año se han ocupado los familiares de reabrirlo y exponerlo al público.

Nos encontramos aquí con un grupito de pequeños cordobesitos y cordobesitas ataviados con el traje regional y muy atentos a las explicaciones de sus profes y el dueño actual.





Patio de vivienda unifamiliar, de arquitectura moderna, situado en la calle Frailes. Muy bonito y bien cuidado.



Patio de la Sociedad de Plateros de María Auxiliadora, actualmente se utiliza como salón de celebraciones pues cuenta con una bodega anexa y en este patio se suelen servir los entrantes, rodeados de macetas y vegetación.



Este patio actualmente unifamiliar, aunque antaño era un patio de vecinos está ubicado en la calle Trueque, a la espalda de la Iglesia de San Lorenzo y cada año recibe algún tipo de premio. Precioso y bien cuidado cuenta con un pozo antiguo en el centro del patio de la entrada. Es de los más populares.



Precioso patio en una vivienda unifamiliar de la calle Custodio, donde hasta el más mínimo detalle es cuidado por su dueño, quien amablemente me recibió y explicó el origen de su patio y los cuidados que le profesa diariamente. Me encantó, creo que vivir en un sitio así sería como vivir en un sueño permanente y apacible.








Entrada al patio de Pozanco mediante un pasillo estrecho decorado a ambos lados por macetas bien cuidadas. Esta es la típica casa antigua de arquitectura extraña pero entrañable.


En ella podemos ver una habitación cuidada al detalle con elementos decorativos que no faltan en los patios de este concurso popular.



Patio ubicado en el barrio de San Agustín, de arquitectura antigua.

En María Auxiliadora, patio de arquitectura moderna.


Para terminar, os invito a dar un paseo por el Palacio de Viana.

Está situado en el centro histórico del barrio de Santa Marina y está declarado Monumento Histórico Artístico de Carácter Nacional y Jardín Artístico.

Está constituido por doce patios y un jardín, lo que convierte al conjunto en un verdadero Museo del Patio, como se le conoce.


Al entrar me encontré con el recibimiento de este grupo de cordobesitos y cordobesitas, ataviados con el traje típico que me fueron alegrando la visita a cada paso que daba.

Detalle de una pila de lavado antigua que encontramos en el Patio de los Gatos, donde se ha tratado de reproducir en él el ambiente característico de un patio vecinal de la típica casa cordobesa. Macetas con gitanillas cuelgan de sus paredes a todo alrededor del patio.



Jardín del Palacio. Más de 1200 m. de jardín cuadriculados en setos (el laberinto, como se llama habitualmente) con una bella encina centenaria en su interior y rodeado de limoneros, naranjos, palmeras datileras de una altura impresionante que compiten en belleza con abundantes lirios y rosales explosionando por todo su perímetro.



Patio de la Cancela, así llamado por tener una enorme cancela de reja que da a la plazuela de Don Gome y que se caracteriza por contener en el centro una pila bautismal transformada en fuente.




Este Patio de las Columnas es de reciente construcción y es el escenario habitual de de veladas musicales y sociales, especialmente en primavera. Está recorrido centralmente por un estanque con surtidores de inspiración granadina.







Patio de la Capilla, llamado así por albergar antiguamente una capilla en su galería meridional.


Patio del Archivo. En el centro podemos admirar una fuente decorada con azulejos de vivos colores y en cada esquina limoneros y mandarinos encuadran este pequeño patio.


Pues esto ha sido todo. Espero que os haya gustado y motivado a venir a visitarnos alguno de estos días para apreciar esta bella tradición en vivo.

Reportera dicharachera: May Martínez